vasillos voladores


de mayor quiero ser
23 mayo, 2012, 10:14 am
Filed under: ilus

astronauta

constructor de robot espía

militar del palacio presidencial de chile

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corredor de carreras-baterista

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Qué hacer cuando no sabemos qué hacer… ¿ah?
26 abril, 2012, 11:20 am
Filed under: packs articulados

Cuático Estudio entrevista a Lucas Daglio, fundador de Stay Hungry Stay Foolish, espacio de entrenamiento creativo

stay hungry stay foolish

Txt. Constanza Saavedra Ilu. Mayra Aguilar

Creatividad. Ese don escaso y tantas veces invocado se detuvo hace algunos días en Barcelona. Cansado de ser llamado a escena mil veces para ser infrautilizado en lamentables apariciones, lo dejó todo para someterse a un férreo entrenamiento. “Me inspira Rocky Balboa” dicen que dijo antes de recluirse, pero nadie ha podido confirmar esas reveladoras palabras: desde que entró en Stay Hungry Stay Foolish, el espacio de entrenamiento creativo que hará de él un gran talento para el goce de todos, casi nadie le ha visto… Aquí el testimonio en exclusiva de uno de sus entrenadores, Lucas Daglio, que nos acerca peligrosamente a la esencia de una renovada creatividad. Impresiona.

“Ser creativos es afrontar cada día de forma diferente porque cada día no es igual. Es tener las defensas para adaptarte a lo desconocido por muy extraño que sea… ¿Qué pasaría si hoy te dijera que no es ‘1, 2, 3’ sino ‘1, 2, zapato’ o ‘1, 2, viga’? Si consigues saber porqué, si lo resuelves y no te disturba, estás usando tu creatividad”

Toda la entrevista aquí. Pasen y lean.



valiente
19 abril, 2012, 4:52 pm
Filed under: ilus


derecho viejuno
1 marzo, 2012, 11:42 am
Filed under: aquí, en directo

chapado

Hoy, uno del tres del doce, entra irremediablemente en vigor la Ley de esa gran directora de cine que se presupone instruida en cuestiones de información online. La clave de la norma está en que cualquier titular de cualquier derecho de propiedad intelectual que se considere que su obra está siendo explotada sin su autorización por un tercero en una página web, puede abrir denuncia contra ella. El trámite puede acabar en un proceso de mediación y arbitraje, o bien, en la orden de cierre de la página web infractora por orden de una comisión que a día de hoy, uno del tres del doce, aún no se conoce quién forma parte de ella.

En Vasillos Voladores, donde la demagogia es actitud non grata y se simpatiza abiertamente con los derechos del autor, creemos que es un día triste. Triste porque los que legislan no consiguen ir al ritmo del mundo real y crean normas que intentan meter el mar en un vaso de agua. Triste porque algunos de los pseudo protegidos, los autores o los dueños del trabajo de esos autores, se empeñan en seguir sentados en el sofá mientras estiran la mano para recibir los beneficios de un trabajo más que amortizado. Hoy, uno del tres del doce, hay algunos que insisten en que todo siga igual. ¿Por qué la industria cultural a gran escala no piensa en serio cómo adaptarse a las nuevas formas de consumo de su público? Hasta ahora, en la mayoría de los casos, los esfuerzos se centran en que el calendario deje de avanzar, y por fortuna, eso no va a pasar.

La escena musical independiente es la muestra que la libre circulación de material no es la ruina de la creación: microgrupos que ponen su música a disposición en la red y que luego llenan salas con directos exquisitos gracias a una campaña de promoción online gratuita que ya se la quiseran la Universal o la Warner para el más cutre de los artistas de su catálogo. Cientos de groupies que se metieron la mano en el bolsillo y pagaron su entrada ¿Por qué? Por que por mucho que se hayan descargado gratuitamente el tema, lo del directo, no se reemplaza. Los beneficios casi completos al creador (no discográfica, no promotor ¡no reparto!)  y de paso un revival concertístico en toda regla.

Ahora que piensen un poco los de la industria del cine antes que las salas se vacíen más, los que escribimos y tenemos la manía de comer para vivir a pesar de que siguen cerrando periódicos, los que ilustran y tienen pánico al libro electrónico… Seguro que la fórmula de la felicidad existe, la manera en que todo el mundo conozca lo que haces, se sepa que lo haces tú, y se pague el precio justo por ello. Seguro no es tan dificil.



¡Esto no se hace!
28 febrero, 2012, 2:28 pm
Filed under: aquí, en directo

Este blog en vez de Vasillos Voladores debería llamarse Bendito Atraso en honor al ritmo de caracol de las actualizaciones de su redactora estrella. Lamentablemente, como en otras muchas cosas, la idea de tan apropiado nombre no se me ocurrió a mí, sino a otro, a un otro superlativo como es Kiko Amat. Así que, pese a que ese blog se actualiza más que éste, pero mucho más, lo del nombre no va a cambiar ni nos vamos a convertir en sucursal de nadie. Simplemente, intentaremos escribir más.

Estos días, prácticamente out del mundo online por culpa del maldito directo, otra vez, me perseguía el cargo de conciencia. “Escribe, escribe, ¡escribe!” me decía. Y yo nada. Pero nada, como si no fuera conmigo. No tenía ni un tema interesante que explicar, ni una noticia que analizar, ni una anécdota que divulgar. Así vi como las visitas del blog llegaron a mínimos históricos (dos al día: yo desde mi ordenador, yo desde mi iPhone), se cayó un 10% de mis seguidores en twitter, esto es 4 de 40, y nunca más nadie me escribió un mensaje en Linkedin. Una microdesgracia social en toda regla.

Pero como muchas veces en la vida, es sólo en el fondo cuando eres capaz de ver la luz (que nada tiene que ver con la luz del túnel, que esa es otra que ya tendremos oportunidad de tratar) y por fin conseguí entender perfectamente lo que no se hace cuando estás online. Por eso, como ese clásico de la educación infantil en el que un padre regaña al hijo justo después de haberse caído, en este post me autoflagelo. Me caí, me dolió y por eso, con justa razón, me apaleo:

  • Si no tienes nada qué decir, no abras un blog ni una cuenta en twitter ni una página de facebook ni un pinterest ni nada que se le parezca. Casi no toques el ordenador. No te mereces ser social.
  • Si ya la tienes abierta, invéntate algo rápido, pero a la de ¡ya! Escribe algo que te entretenga, que te divierta, y si se puede, que sea útil y que aporte. Si no se puede, no pasa nada, tu sólo preocúpate de hacerle la vida más agradable a los demás, aquí no se trata de evangelizar.
  • No te pases. No quieras ser el más gracioso ni el más inteligente. No atrases tu publicación por ello. Nunca antes en la historia había durado tan poco en el pensamiento de alguien lo que tu escribes. Te lee y ya te elimina para leer lo que viene a continuación. Asi de triste es esta sociedad de la información.
  • Concentrate, no te disperses. El humanismo parace haber muerto con Miguel Ángel y hoy tiene mejor acogida dar la lata sobre pocos temas que intentar tocarlos todos. Siempre habrá fenómenoides como tú que tengan interés en eso que ni te atreves a confesar.
  • Mira a tu alrededor, lee todo lo que caiga en tus manos, conversa con la primera víctima que encuentres en tu camino… la inspiración no viene ni tu eres mahoma, así que si no vas, ella no va a llegar. Si has decidido ser social, sal a conquistar ese mundo, por favor, que de otra manera, vas fatal.


Pasarse de la raya
9 febrero, 2012, 7:02 pm
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pasarse de la raya

Que los periodistas aplaudan al finalizar una rueda de prensa de un ciclista o que media España se rasgue las vestiduras porque un programa de humor de la TV francesa  se ríe de los deportistas nacionales son situaciones de comunicación y deporte que claramente se pasan de la raya. Unos de de izquierda a derecha y los otros de derecha a izquierda. O al revés, da igual, lo importante es que se pasan. Descaradamente.

Los primeros, porque están allí para informar y no para formar parte del circo. Se puede estar de acuerdo o no con la sanción, se puede creer o no que Contador se dopó, se puede admirar o no al deportista pero lo que no se puede hacer es aplaudir al final de la rueda de prensa cuando tu medio te mandó allí en calidad de periodista y no de barra brava. No se trata de promulgar la imparcialidad del medio y del informador, no. No son ángeles y tienen sexo, eso ya está asumido y superado. De lo que se trata es de pedir un mínimo de pudor ético para aparcar las pulsiones más eufóricas en el puesto de trabajo y beneficiar así a la información. Si la regla se genereralizara y se dedicaran todos a cruzar la raya olvidando la compostura profesional, no faltaría la dependiente de panadería que escupiría a la abuela que le pide “la barra menos tostada… no… la otra… no, esa no… la más corta… esa” o el camarero que morrearía a la cliente que en estos tiempos de crisis le dejó una propina digna. Y a ver qué nos parecería.

Los segundos se han pasado porque son incapaces de distinguir entre el humor y la información. Que la broma de implicar a Nadal, Contador, Gasol y todos los demás en temas de dopaje es de mal gusto, hay concenso. Pero de ahí a convocar una rueda de prensa para ensalzar la pulcritud del deporte nacional se antoja demasiado. No es que haya bajado la mismísima diosa Niké del Olimpo para decir que nuestros jabatos, que diría Telecinco, son indignos. No. Un programa de humor hizo una mala broma de ello. Punto. Peores acusaciones se han visto en los medios deportivos pro Barça y pro Madrid trás un clásico. Y medio país trasnocha viendo Punto Pelota para conocer más detalles de informaciones que no son bromas. O peores risas nos hemos echado con las cuñas de ese mini presidente que es Sarkozy…. Dicen que Francia nos envidia. Eso dicen. Yo  todavía me pregunto el qué.



La tercera edad de las películas
8 febrero, 2012, 2:41 pm
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Aquí una reflexión.

Igual que las personas, hay películas por las que pasan los años y están igual de fantásticas, o incluso mejor. Que si te las encontraras por la calle, después de despedirte, seguirías caminando y pensando con clamorosa desidia “seguro que se ha hecho algún retoque”. Dejando fuera al grupo de clásicos protagonizados por Hepburn & Cía, Blade Runner o Back to the Future, por decir un par de tantas, son un buen ejemplo de ir camino a la tercera edad fílmica con elegancia y distinción.

En el lado opuesto, en el más lamentable de los envejecimientos, está Working Girl/Armas de Mujer. Sin palabras. Es verla y llorar al pensar lo in que fue y lo out que está. Llorar por las toneladas de laca utilizada y el perjuicio causado a la capa de ozono: en 1988 debe estar el comienzo del dichoso hoyo. Hay otras películas que también merecen un sentido recuerdo en memoria de una belleza o espectacularidad pasada: Highlander por culpa de lo añejo de Christopher Lambert ya cuando rodó el film, Tron por efectos especiales demodé o Lethal Weapon por el mismo motivo que Armas de Mujer: la laca. Star Wars A New Hope y Superman casi casi entran, pero ni las las naves espaciales en miniatura de las batallas interesatelares o Christopher Reeves con la barriga plana insinuando que está sobre una mesa y no volando como dice son suficientes para tumbar tamaño legado cinematográfico.

Hasta aquí la reflexión.